A veces, un diseño de sonrisa puede darte los dientes de tus sueños, pero cuando dejas tu salud oral en alguien que no es profesional, este sueño puede convertirse en una pesadilla. En mi consultorio he atendido muchos pacientes que se realizaron este procedimiento, pero no obtuvieron los resultados que esperaban.
Por eso, hoy te traigo cuatro red flags que pueden verse durante la realización de un diseño de sonrisa. Si ves que tú odontólogo hace esto, ¡corre!
1. Mala planificación
La planificación es de las partes más importantes del diseño de sonrisa, ya que nos garantizará que tu nueva sonrisa sea armónica y vaya acorde con tus facciones; no obstante, muchas veces se omite este paso, por eso, debes estar al tanto si tu odontólogo tiene en cuenta:
- La prueba de mock-up: una prueba con resinas provisionales antes de cementar carillas o coronas, importante para obtener un buen resultado
- Considerar la mordida y función: Tu odontólogo debe identificar si tienes una oclusión correcta para saber si antes requieres de ortodoncia.
- Elección correcta del material: Los materiales son la base de un buen diseño, si ves que tu odontólogo usa carillas demasiado gruesas, porcelana de baja calidad o resinas poco resistentes, busca a otro profesional.
2. Errores en la colocación de carillas
Cuando la adhesión entre la carilla y el diente no se realiza correctamente, puede provocar desprendimiento prematuro, filtraciones y problemas estéticos o funcionales. Algunos de los errores más comunes son:
- Preparación inadecuada del diente: Aquí se incluye una mala limpieza dental superficial o no aplicar de forma errónea el adhesivo.
- Errores a la hora de aplicar el cemento: El cemento es un material que se utiliza en odontología para unir superficies. Algunos desaciertos en este paso son: añadir exceso de cemento, falta de este material o el uso de cemento de baja calidad.
- Incorrecta polimerización: La polimerización en el diseño de sonrisa es el proceso de endurecimiento de los materiales dentales, como resinas y cementos, mediante luz (fotopolimerización). En algunos casos, usar una luz poco potente o no aplicar suficiente luz la adhesión de las carillas hará que el diseño tenga complicaciones a futuro.
3. Desgaste excesivo del diente
Ocurre cuando el odontólogo elimina más estructura dental de la necesaria al preparar los dientes para carillas o coronas, debilitándolos significativamente. Como consecuencia, se puede afectar la estética final, ya que una estructura debilitada dificulta la adhesión y estabilidad de las carillas, reduciendo su durabilidad.
Igualmente, en casos graves, el paciente puede experimentar sensibilidad dental intensa, mayor riesgo de fracturas dentales y, en situaciones extremas, la necesidad de tratamientos más invasivos como endodoncias o coronas completas para restaurar la función del diente.
4. No hacer seguimiento
Sin controles periódicos, problemas como el desprendimiento parcial de carillas, inflamación gingival o interferencias en la mordida pueden pasar desapercibidos, generando molestias y afectando la funcionalidad de la dentadura.
Además, no proporcionar instrucciones adecuadas de cuidado puede llevar al paciente a hábitos perjudiciales, como consumir alimentos duros que fracturen las carillas, descuidar la higiene bucal o no usar férulas de protección en casos de bruxismo.
Igualmente, sin indicaciones de una buena limpieza, se puede provocar la acumulación de placa bacteriana en los márgenes de las restauraciones, causando caries o enfermedad periodontal, poniendo en riesgo los dientes naturales.
Para evitar este tipo de complicaciones, es esencial que acudes con profesional de odontología certificado; esto lo puedes corroborar en Registro Único Nacional del Talento Humano en Salud, en donde verás si el odontólogo que escogiste está autorizado para ejercer.
Recuerda: más allá de la estética, lo importante es garantizarte un procedimiento seguro.